Ha muerto Sergio Meier… ¡Que viva Sergio Meier!

Para quienes lo conocimos y gozamos de su imaginación desbordante, inventiva enciclopédica y genialidad siempre generosa, se ha apagado otro astro local.
En la madrugada del domingo, su esposa Isabel me llamó para avisarme que Sergio ya no estaba con nosotros. Sólo ayer viernes, viajé a su casa y no pude verlo, pero conversé telefónicamente, ya que estaba internado en una clínica de Quillota. Se le oía débil, anciano, pero con el mismo ánimo de siempre, pensando en sus pasos futuros… Nadie supo cuán enfermo estaba, pues a nadie quiso contarle esa parte tan poco elegante de la existencia, tenía un cáncer fulminante. Menos para él, un especialista en buenas maneras, casi con los dos pies en otro siglo, se fue de éste (el siglo de la CF por antonomasia) con una sonrisa melancólica y un guiño de inteligencia amarga: también hay cosas imposibles para quien cree en lo imposible… incluso la muerte puede morir, como diría su maestro de Providence…
Aunque, claro, quede su obra (2 novelas publicadas y otras 2 inéditas) su charla y sus conferencias, y por sobre todo, su impronta de caballerosidad inusual en la escena fantástica patria. Pero también, su amistad, para quienes nos honramos de conocerle, sobre todo para mí, su “hermano de letras” como me llamó en esas últimas palabras que cruzamos hace tan pocas horas.
Pido paz y conformidad para su mujer, Isabel, quien silenciosa y abnegadamente lo contuvo todos estos meses (siempre muy pocos, para nosotros, que nos quedamos de este lado de la vida…); acompaño el dolor de Silvita, quien siempre lo cuidó, desde su cuna y hasta esta cama de hospital; y por cierto, para todos quienes le conocieron, le leyeron, sabían de su existencia y lean estas palabras enrabiadas, dolidas, inútiles (¿por qué él y no otro? ¿por qué ahora, tan pronto?) y sí sentirán el vacío que deja una vida tan plena de páginas por venir…
Adiós, Sergio, estoy seguro que nos volveremos a ver… y seguramente tendrás muchas novedades que contarnos!







Hace mas de un año conocí mediante el programa “Una belleza nueva” al gran Sergio Meier, estupefacto por su sabiduria tomé un lapiz y un trozo de hoja que aun conservo, para anotar unos nombres de autores desconocidos para mi, un cientifico biologo del que no se espera leer mas que libros especializados en estos temas, de alguna manera sentí que necesitaba conocer a ese Lovecraft, a ese Blake que nunca tuve la oportunidad de conocer, como tambien de conocer su literatura personal, jamás pensé que su muerte me recordara los garabatos que apunté en el trozito de hoja hace tanto tiempo… Realmente siento una pena inmensa porque nos haya dejado esta gran persona, noble, sencillo y buscador de la verdad, como el mismo describia su elegancia. Nose si será Dios, ni el Necronomicón quien recibirá tu alma, nutrida de los conocimientos literarios tanto como de los científicos, pero que tu viaje por el universo nunca termine maestro.
Alvaro Solis Cespedes.
[...] barroca nave estela propulsada por vapor y capitaneada por Isaac Newton. Al futuro y más allá. Marcelo Novoa se despide de él en una emotiva columna en Puerto de Escape [...]
Lo conocí en una programa de televisión llamado “Una belleza nueva”, me impresiono la pasión con la que explicaba y respondía, las preguntas del entrevistador, me encanto su estilo y de alguna forma la lucha que dejo entrever por la valoración este genero literario en Chile.
Adiós Sergio Meier.
Tuve la fabulosa oportunidad de conocer a Sergio en su adolesencia alla en su epoca en la escuela # 1 de Quillota, eran los finales de los 70’s, grandes cambios ocurrian en Chile, sentiamos la presion de la bota militar y el drama de la empobresida realidad social y economica de una ciudad de provincia que luchaba por salir adelante.
Sergio era un ser humano increible, desde que lo conoci supe inmediatamente que estaba en frente a una mente especial, interesante, profunda.
Compartiamos la inquietud, que nunca nos abandonó, por la observacion del universo y sus potenciales… Una personalidad carismática, recuerdo su sonrisa amable al explicar sus puntos de vista y lo inquisitivo de sus ojos al escuchar las clases de ciencias o matemáticas… uno de los “mateos” de la clase, calmado y bonachón, amigable y cálido. Así era el Sergio que recuerdo, un hombre abierto a entender el universo desde un punto de vista diferente, recuerdo nuestras conversaciones mientras discutiamos los últimos articulos de Isac Asimov o la obra de Ricardo Santander… Fui un amigo de adolescencia, cuando Sergio comenzó sus suenos de literatura de ciencia ficción… Fuimos companeros de curso en el 8vo “A” de La escuela #1 de Quillota.
Me fui de Chile hace ya más de 24 anos, he vivido en Europa , Centro America y en Estados Unidos durante todo este tiempo, trabajando en mis libros y proyectos… Sergio y yo tuvimos una amistad muy interesante aunque breve en el tiempo debido a mi partida primero desde Quillota y finalmente abandonando el país. Como adolecente me fascinaba conversar con él, era todo un personaje, lo recuerdo con su porte desgarbado y sus frenillos que mostraban una sonrisa amable y gentil al hablar… mientras a través de sus lentes podías apreciar unos ojos inquisitivos y que proyectaban lo que hablaban con alegría.
Teniamos un grupito super interesante, El “Pepe” Hono, (Jose Hono Poblete, Doctor en Medicina y director del departamento de dermatologia del Hospital de Quillota), con el otro intelectual interesantisimo el doctor Alvaro Retamal Matus, catedratico de la Universidad Catolica de Chile y uno de los cerebros detras de Herbal en Chile, nuestro amigo el pintor Alfonso Guerra Noguez…fueron momentos sumamente deliciosos entre este grupo de pequenos intelectuales questionando y escudrinando el mundo por respuestas en medio de un país envuelto en un cumulo de descontento social y de inestabilidad politica, era el fin de los 70’s…
Agradezco mucho poder tener la oportunidad de contarles estas sentidas anédotas. su muerte es una lamentable perdida para quienes tivimos la oportunidad de compartir parte de su jornada.
Atte
Rodrigo Vilches
Para Sergio Meier, un hombre que partió a desconocidos espacios, aquel que no tuve la oportunidad de conocer acá, pero lo conoceré mejor por medio de una fantasía que se empeña en seguir inculcando a generaciones existentes y venideras.
Un Hombre Sin Infinito
Ayer conocí a un hombre
por medio de la filosofía su arte
un volador de la ciencia que existe
en la irrefutable creación de la mente
¡Me sorprendí!
cuando muchos que te conocieron
hablaban de ti y de un mundo
que hasta ayer me era desconocido
Tu arte, tu forma de pensar
de mirar la vida
hurgando en extraños senderos
difíciles a mi entender
Y de pronto me fui dando cuenta
que tu mundo y el y el mío
eran tan semejantes
como todas la expresiones del arte
Tu volcado en entender
de dónde? por qué? en qué…?
porque el “infinito” tiene nombre
si para tí no existía… ?
y lo que no existe no se nombra…
Trato de entender, lo mismo
pero no desde la turbación
que en mí significa
el entendimiento de la filosofía cuántica
sino, desde el enigma
que produce la filosofía del amor
Cuántas veces me he preguntado
cómo se genera la química del amor
qué neutraliza a los hombres
quizás ¿son moléculas atómicas especiales?
según tu concepto de la vida….
Entonces debo entender
que de la masa de energía
de la cual estamos formados
se desprende la indescifrable respuesta
Sentí que te conocí tarde
hombre sembrador de sueños
pero la ironía de la vida
me enseño a entender mediante tu legado
la fusión inevitable
de tu amada ciencia ficción
y mi amada ciencia de amor
Aly Michó
Hola Marcelo, soy el personaje que trabaja en la Universidad de Chile, Facultad de Derecho, que ha comprado libros de ciencia ficción chilena de Puerto de Escape, conocí (rectifico, no tuve la suerte) pero sí vi, no sólo en el programa la Belleza de Pensar y en el último encuentro de ciencia ficcion chilena en la Biblioteca Nacional a Sergio Meier, compré y leí su libro La Segunda Enciclopedia de Tlon y supe que no sólo era una rareza dentro del ámbito literario chileno sino tambien un gran autor de ciencia ficción steampunk, por ello, mi sorpresa fue mayúscula al saber su deceso.
Te has dado cuenta que el pago de Chile recae generalmente en nuestros escritores emergentes, y que en vida no son reconocidos como deberían, por lo cual me uno a Ud. en la pérdida de este autor.
Además, por lo que recuerdo, era un experto en Howard Phillips Lovecraft e incluso hizo algunas traducciones de su obra, consideraría un honor recuperar y publicar toda la obra de Sergio y ponerla a disposición de aquellos como yo amamos la CF, Fantasía y Terror.
Ayer tuve un poco de tiempo en el trabajo y en el diario trajín, donde me metí a tu página web y me enteré que van a reeditar la Segunda Enciclopedia de Tlon versión extendida, que a modo de favor personal te agradeceria si pudieses informarme para ver la posibilidad de adquirirla y ojalá como te dije, anteriormente, recuperar su obra y la de otros que lamentablemente la gente ignora (Gracias a tu sitio web, a Poliedros y otros yo sé, personalmente, que no es tan así)
Y sin darte más la lata, ojalá me respondas para poder adquirir su obra máxima de Sergio Meier.
Agradeciendo de antemano, se despide
Fernando Reyes Muñoz
Firmes y dignos con la Ciencia Ficcion chilena!
Un vacío que llenar, Sergio estará por el infinito viendo lo desconocido, lo inimaginable, nutriéndose de todo ello para volver a crear, otros sueños, otras historias y alimentará la mente de otros, les dará un respiro de alivio a su quehacer como nos dio a nosotros con sus textos, su amabilidad y su estampa de caballero.
Me emociona saber que existen Marcelos Novoa que mantiene vivos en este mundo a quienes han dejado tan valioso legado
Me cambio la vida.
Puta la huevá. Yo lo conocí al Sergio en vivo y en directo en la BIblioteca Nacional cuando Marcelo y Compañia hicieron un encuentro de literatura fantástica, que estuvo fantástico. Sergio estaba muy inspirado (hablo de octubre del 2008) y su señora, muy chocha y emocionada. Sergio es (merde, era) uno de los pocos escritores chilenos que se expresaba divinamente bien oralmente, con un español bien modulado, claro, didáctico, entretenido. Cuando mierda van a inventar un remedio eficaz contra el maldito cáncer?▲
Qué tarde llegan las noticias a Francia!
Oda al Typo ke NO Zupo ke Era My Friend Hazta Musho Dexpuéz de Moryr.
Una vvez leí en un diario capitalino que el destino de los chilenos era llegar a TODO tardíamente. Su regreso a la eternidad demostró que no era shilensis, sino galáctico.
Es cierto, los astros implosionan, la rapidez del Tyempo se incrementa, porke el expírytu NO kabe en la Maternal materia. El expýrytu zólo zabe regrezar a La Fuente, su Berdadera expoza.
Lloro haberme enterado de su existencia después de su muerte, en una de las tantas repeticiones de aquella mýtyka entrevista del Warken, que sólo sabe interrumpir. Yo, ke zyempre me jakté de ir un paxo hacia adelante, estuve un millón de anos luz atráz.
Lloro la ymposibilidad del diálogo eterno, de la komprenZión mutua. Lo lamento, pero kin máx habla, mejor disho, tiene ké dexyr, termina exkrybyendo.
Lloro porke nunka pude preguntarle: ¿Quieres entenderlo todo, porque nadien te entiende, ó naidien te komprende, porke kyerez entenderlo todo? Dexpuéz de su misterioza rexpuezta, habría disho: ¿Es imaginación mía o a ti (poko patúo) te paza igual ke a mí?
Yo vi, detráz de su ferpekta gentle-manía, la brebe heeryda de todos akeyos que hemos yegado a la komprenZión de “algo”. Tal kmo dijo Salomón: myentraz más se sabe, más se sufre.
Por mi parte, hice del estudio mi kamyno. Zentyr las dynámykax de los sistemas komplexoz y RekonoZer los patrones fraktalez, me ayudó a ebytar palizas infantylex.
Kmo todo lo Humano, la fikZión naxe del Amor, estymada poetiza. Mi maeztro la llamaba “Amor intelectuallis”.
Zé ke exa indetektable heryda lo karkomió sekretamente. Fue el typo máx hábyl ke he byxto alguna bez en mi vidita. Logró dixtraerme kon su erudiZión, tal kmo enkanto algunaz veces, las otras aplasto. Kaí en su juego. Confundí su atardecer con mi amanecer. Debý antizypar su secreta cuenta regresiva: los genios sabemos nuestra fesha de benzy-miento.
Hay extrayaz ke NO explotan, sólo se expanden, hasta enfriarse. ¡Zyento un frío en mi alma!
¡Me kedé zyn Zorro! ¿¡Kin me ba a domeztykar!? Mi roza extá lejos y NO kyero ke mis baobabs rompan nuextro planeta.
¿¡Porké mierda lloro, si nunca hablé contigo!?
Porke una vez me hablazte y María Teresa, princesa heredera del Cuzco y sus alrededores, exclamó (a pezar de odiar a muerte a Warken y sus relamidas interrupciones): “Habla igual que tú, papai”. Eso sí, él es mucho más refinado que tú”. “No sé si quiera hablar contigo… es broma”.
La inocencia exkrybe el Dextyno.
Me he alejado de Eya un mes y las certezas NO confortan.
El Zentydo del Deber nos mantiene en pie, pero no es infinito. El Zentydo de Lo Humano ex el diálogo.
Lloro por my Sol-edad, nazida de la DesiluZión, por haberme tragado el cuento de que hombres así NO existen en exte mundirijillo.
Láztyma ke NO haya Tyempo para ke otro Plutarko narre nuextraz Bydaz Parallellaz, en tu natal Quillota y en mi autoexilio en Vikoña Vice.
Exxxtá donde zyempre kyxo exxxtar, sólo faltan algunos kon los ke kyere exxxtar. Ex kueztión de Tyempo.
¡Larga Byddha a las Marypozaz!, en expezyal a una yamada Isabel.
Kenai Etznab.
Santiazko 07/04/10 05:36:38
Lo conocí en el tiempo de colegio, un gran poeta en esos años, inteligente, misterioso, un caballero de otro siglo, muy culto ya en esos años, lo que era raro a su edad, gentil, buen tipo, quedaría corta diciendo más cosas bellas de él.
hola soy Sergio y doy muchas grasias por dejar tantos comentarios buenos de mi tio, de verdad se los agradesco, agradesco su reconocimiento, por que la verdad el fue muy puro de corazon y tenia un entusiasmo enorme con las cosas que el asia, asi que muchas grasias a todos, les hablo por toda la familia.
Que esten bien n_n
Se abrieron puertas, caminos y rutas distintos, no desde Providence, sino, desde Quillota y Va pal Paraíso, para nuestro País, el mundo y el Universo entero. Hoy se puede recorrer un laberinto espacial de lápidas a los pies del Cerro Vigía. El Mayaca. Desde allí, entonces, se puede abordar la Cápsula de espacio-tiempo con Sergio Meier.
Gracias a Marcelo y todos sus grandes Amigos.
Juan Carlos Muñoz