Dossier: Un nuevo escritor fantástico… Marcelo Fuentes y su “Romance de Alauwen y Eliosad”

Por Marcelo Novoa | Publicado el 6 de Noviembre del 2007 | 2

Entrevista exclusiva del autor Marcelo Fuentes para PdE

Marcelo Fuentes (Puerto Montt, Chile, 1976) es Licenciado en Literatura por la Universidad Católica, magíster por la Rutgers University (New Jersey). Profesor de escritura académica, español como segunda lengua y literatura medieval, en la Universidad Alberto Hurtado. La traducción de “Romanz d’Alauwen i Eliosad” es su primera obra publicada. Y para conocer un poco más a su autor, realizamos esta breve entrevista, que transcribimos a continuación:

PdE: ¿Escribes desde la fantasía, o sólo la utilizas como un recurso de estilo?

MF: No creo que en la verdadera literatura se puedan separar lo expresado y la manera de expresarlo: en cuanto uno de esos aspectos anula al otro, nos apartamos de lo literario y caemos en el folleto, la propaganda o el manual. En ese sentido, la literatura fantástica se escribe con, desde, por y para la fantasía.

PdE: La cruza de historia medieval y magia, la anticipación y las visiones, ya han sido usadas en la literatura fantástica universal, aunque no en Chile. ¿Cuáles son tus referentes y qué tomaste prestado de otros autores?

MF: Desde niño he tenido la paranoia de no alcanzar a leer “lo que hay que leer”, o sea, los “clásicos”, con todo lo complicado y hasta repudiado que resulta ese término. Por esa razón, no soy muy aventurero con mis lecturas y nunca tengo nada novedoso que recomendar; por lo mismo, los referentes en mi “Alauwen” son los sospechosos de siempre de mi biblioteca: Homero, la Biblia, Dante, muchos poemas épicos medievales, Jung, Borges. Los elementos fiados o robados son muchísimos, demasiados como para enumerarlos, pero quiero destacar uno en el que concurren varias de las influencias que mencioné: el tono en que hablan los personajes. Alauwen, Eliosad y todos los demás, hablan en un registro muy típico de la épica y que Seamus Heaney, en el prólogo de su traducción de “Beowulf“, llama “big-voiced”: no rebuscado ni grandilocuente, pero sí con un aire de dignidad, nobleza y seriedad que bastarían para que admiráramos a los héroes de las gestas, incluso si no hicieran ninguna proeza y se limitaran solamente a conversar.

PdE: ¿Conoces literatura fantástica chilena? ¿Nombres del pasado o actuales?

MF: Entre los actuales, sólo he leído “Ygdrasil” de Jorge Baradit, cuya escritura es envidiablemente original. Ahora estoy leyendo “El contagio de la locura“, de Juan Mihovilovich, un Kafka con algunos toques lynchianos o cronenbergianos que me gustan mucho. Del pasado, cómo no mencionar a Hugo Correa. En una categoría especial colocaría a esos autores que escriben literatura fantástica sin saberlo, como el Divino Anticristo y Miguel Serrano. Si alguien pudiera hacer una especie de cruza entre “América alemana en español” y “Hitler, el último avatar“, tendríamos un libro chileno que derribaría por nockout a William Burroughs y Philip K. Dick.

PdE: Tu siguiente libro ¿también estará dedicado a este género?

MF: El próximo, si alguien se anima a publicarlo, debería ser una novela infantil que está en limbo editorial desde el año pasado. Y tiene gnomos, hadas, dragones, demonios y hasta cameos del Cid, la presidenta de Chile y Dios. De modo que sí; podemos clasificarlo con toda seguridad dentro del género fantástico.